Cuando desperté, recordé que había soñado que era un escorpión negro y vivía en un plato con leche. Desde el plato, me daba cuenta de que un niño rubio y pecoso me miraba: yo era su desayuno, su cereal del día. Le gritaba al niño que no fuera coyón, que me comiera ya. Pero el niño permanecía impasible, inexpresivo, salvo por un microscópico gesto en los labios que me hacía pensar que disfrutaba teniéndome cautivo para siempre en su plato de cereal. Me daba cuenta, por lo que alcanzaba a ver de la cocina y la ropa del niño, que nos encontrábamos en Estados Unidos, en algún momento de la década de 1950. Entonces le empezaba a gritar de nuevo al niño, aunque ahora en inglés: "Eat me, bitchen, eat me" [sic]. Nada. Y de pronto, así nomás, entendía lo que sucedía: el niño era un maniquí y toda la cocina un montaje, parte de un pueblo construido expresamente para realizar pruebas atómicas. Trataba de escapar del plato pero no controlaba mi cuerpo de escorpión. Yo era parte de la prueba: habían mezclado alguna sustancia psicotrópica que no sólo me impedía moverme, sino que me hacía desear quedarme para siempre nadando en leche fresca. Entonces, detonaban la bomba.


Hola Rafa!
No me conoces pero yo a tí un poco por lo que me cuenta mi hermana a veces. Dí con tu blog y ya me eché todos tus sueños, me gustan mucho. Me hacen recordar que a mí también me gustan los míos...pero hace un buen que no los recuerdo!
Saludos!
Publicado por: Isa | jueves, noviembre 19, 2009 en 08:08 a.m.
Edgar Omar: para nada. Es un gusto que cuelgues este sueño en tu blog. Por cierto, aprovecho para felicitarte por GUIICHI. Ya lo leí y me gustó. Un saludo...
Publicado por: Villegas | lunes, septiembre 28, 2009 en 06:07 p.m.
Alva: kafkianismo atómico... ¿nuevo subsubsubsubgénero?... naaaaaaa
Publicado por: Villegas | lunes, septiembre 28, 2009 en 06:04 p.m.
No pude resistir la tentación de ponerlo en mi blog. Si le molesta, lo quito. Un abrazo!
Publicado por: Edgar Avilés | lunes, septiembre 28, 2009 en 06:01 p.m.
mmm....sueño tipo kafka atómico!!
Publicado por: Alva Lai Shin | jueves, septiembre 24, 2009 en 09:29 a.m.