Cuando desperté, recordé que había soñado que era prisionero en un campamento infantil. El lugar era un baldío lleno de fierros viejos, tal vez un antiguo taller mecánico. Mis compañeros de campamento eran un montón de niños deformes, con frentes marcadas como la del Perro Aguayo. El líder de nuestro campamento era Dustin Hoffman, caracterizado como Dorothy Michaels en Tootsie. Me informaban que estaban a punto de comenzar las "olimpiadas intercampamentales". Yo me emocionaba, pues siempre había querido participar en un torneo deportivo. Me decían que no me alegrara, que nuestro papel era hacerla de perdedores, que para eso nos tenían cautivos y malcomidos. Me explicaban que cada año, previo al evento, se aseguraban de torturar a todos los del campamento para quebrar sus huesos y hacer imposible que ganaran alguna competencia. Yo les decía que este año sería diferente. Dustin Hoffman comenzaba a reírse o a llorar o a reírse o a llorar; todos comenzaban a llorar y a reírse. Furioso, les gritaba que se callaran, que lo único que teníamos que hacer era matar a todos los demás participantes, y que entonces no sólo seríamos campeones, sino que también podríamos escapar del encierro. Veía algunas sonrisas en sus caras. Pronto descubría que entre mis compañeros había tres niños enormes, de fuerza prodigiosa pero carentes de cerebro, literalmente: en sus cráneos abiertos y vacíos vivían unas choras que sabían algunas palabras que no recuerdo. Aprovechando la fuerza de los tres niños, los instruía: "Cuando lleguen los demás competidores, y mientras todos estén cantando el himno nacional, ustedes láncenles estos balones de basket, justo a la cara. Si esos niños son suficientemente patriotas no contestarán el ataque, no hasta que terminen de cantan el himno".
Un rato después, comenzaban a llegar camiones repletos de boy scouts rubios muy bien peinados. Todos se saludaban de beso. "Han de ser extranjeros", pensaba mientras me daba cuenta de que mi plan estaba destinado al fracaso, ya que esos niños no cantarían el himno nacional, no habría oportunidad segura para matarlos a balonazos.
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